E
l itinerario Parte de Navalonguilla. Para llegar a este pueblo, iremos por la N-110 desde Ávila dirección Barco de Avila, al llegar a esta localidad tenemos dos opciones. La primera y más recomendabie es desviarse a la izquierda, justo antes de pasar el puente que salva el río Tormes, bordear brevemente el río y cruzar el puente medieval (siglo XIV) que está unos metros más arriba . Superado el puente, a mano izquierda sale la carretera que va a Navalonguilla. otra opción es pasar por el puente de la N-110 y tomar el desvio que sale, también a la izquierda, una vez sobrepasado el Manila. En Navalonguilla atravesamos casi todo el pueblo siguiendo la calle principal, para después tomar a la izquierda la calle de la iglesia. Pasamos por delante de la puerta de la iglesia, se deja a la izquierda una fuente de un caño, y continuamos por calleja una calleja estrecha. Superadas las últimas casas y encajonados entre los muretes pétreos de los prados que sustentan el Vía Crucis, desembocamos rápidamente en la ermita de Nuestra Señora de Los Leones. Fuente y aparcamiento.

    
Se inicia el recorrido por delante de la puerta de la ermita, dirección Sureste. A 100 metros viramos a la siniestra, y lo mismo unos metros después en otra bifurcación del camino.
     Vamos ascendiendo flanqueados por los vallados y robles de los prados. Numerosos arrendajos. Llegados frente a la puerta de un cercado viramos a la diestra, y tras cruzar algunos prados abandonados y muros derruidos salimos a campo abierto. Es un paraje rudo, conocido como Los Helechos. Maremagnum de piedras, quizá ordenadas en tiempos remotos, entre las que nace el helecho, la lechetrezna y el tomillo.
     En este tramo el sendero, señalizado por mojones, se preserna algo confuso pero es fácil orientarse. Después de un par de "z" se continúa un poco de frente (Este), para virar a la derecha (Sureste) y cruzar el descampado en diagonal hacia el arroyo de Las Veredillas. Llegamos a éste por encima de un escaso pinar y por debajo de los últimos robles. La senda, aquí ya muy clara, cruza el arroyo (a veces seco) y comienza a ascender por la llamada cuerda de Los Canalizas. Pronto se topa con la fuente del Pie, poco cuidada y de alrededores verdosos. Seguimos subiendo, ya una hora de marcha se alcanza el colladito de Changa. Al otro lado de la cuerda alcanzamos a ver la garganta del Piesnillo, cuyas límpidas aguas, procedentes de los Regajos de La Cruz, vemos despeñarse. Aquí es muy común una planta endémica de la mitad occidental de la península. Se trata de la Lechetrezna (Eupht)rbia broteri daveau), planta de gran contenido en látex y que se utilizaba para curar verrugas.
     A 1 hora y 30 minutos de marcha, y tras un tramo dificultiso, encontramos una puerta metálica. Buen pretexto para volver la vista atrás y extasiarnos con la contemplación de este precioso rincón natural, en el que se asientan los pueblos de Navalguijo y Navalonguilla. Hermoso valle coronado por picos señeros como el Pelea, el Cancho y el Turiereal. Pasada la puerta, continuamos de frente dirección Este, siempre acompañados (a la izquierda) por vista de un picacho sobresaliente, detrás del cual está la cima El Tormal. Poco después (15 minutos) se llega al collado d Piesnillo (1.820 m). Seguimos en la misma dirección (Este) acabada la cuerda, entre piornos y un poco por encima de la regadera, seca en este tramo pero con agua despues. Moderada subida. Como a dos horas de marcha se encuentra una fuente a la izquierda, un regatillo que llega al sendero nos avisa. A mano derecha, cerca del fondo de la hondonada, una majada-refugio
     Proseguimos, para una media hora después topa perpendicularmente con un larguísimo muro de piedra que delimita los términos municipales de Navalonguilla y Bohoyo. Esta zona solitaria, frecuentada por la cabra montés, es conocida como, los Regajos de La Cruz. En lontananza avistamos el Almanzor, la Galana y el Venteadero, precedidos por la parte más elevada de la Garganta de Bohoyo. Si viráramos a la diestra pronto daríamos con los enormes hitos del camino de la Guia. Muy frecuentados en otros tiempos como paso de ganado, une a las localidades de Bohoyo y Madrigal de la Vera.
     Enfilamos el último trecho virando a la izquierda, dirección Noroeste. Sin pasar la valla, paralelos a ella y en ascenso poco pronunciado, llegamos al hito que indica la cumbre de El Tormal a las tres horas de marcha. Vértice geodésico. Este pico, ligeramente separado de la cuerda principal de Gredos, ofrece un magnífica panorámica: Cuenca Alta del Tormes, buena parte de los picos más altos de Gredos, la llanura salmantina, y multitud pueblos.

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