Puente del Pinillo (790 m) ---------------------Asperon (2.261 m)

Duracion estimada: 6 horas
     L a ladera de los Hermanillos y la Tejea es todo un monte, y bueno de osos en invierno, y son las bocerías.... Así habla el libro de la Montería (Alfonso XI), en torno a 1345, de la zona que vamos a transitar.Evidentemente ya no quedan osos por estos lares, pero en aquella época según el citado libro eran muy comunes en toda la sierra.

     El lugar de partida es el puente delPinillo. A él se llega desde el Pueblo de El Raso por una pista de tierra que va primero al castro celta del Collado del Freíllo, y que continúa algún kilómetro mas hasta el citado puente.

     Iniciarnos el recorrido por la citada pista que en breve trecho se convierte en sendero. Marchamos fianqueados por robles y jaras en leve descenso. Levantando la vista al frente vemos dos picos gernelos que son los Hermanitos de Tejea. A los quince minutos llegamos a la pasarela de cemento que cruza la Garganta Tejea. El agua se desliza con gran estrépito, entre las enormes rocas.

     Nada mas cruzar la pasarela el camino sube y serpentea un poco, y luego marcha un tramo en paralelo junto al cauce hasta que tomamos un desvio a mano izquierda. Hay que tener cuidado de hacerlo en el momento justo; cuando veamos unos robles desmochados a la izquierda, y antes de que un notable enebro se ponga al borde mismo del sendero. Comenzamos a subir culebreando entre robles centenarios, algunos de ellos rotos por un reciente ventarrón, hasta alcanzar una explanada donde hay, ruinas y vallas de antiguos huertos. Un poco más arriba, hay una casa en buen estado que tiene un tejadillo contiguo que cobija un hermoso horno (50 min. de marcha).


     El sendero deja la casa a la izquierda y se dirige a buscar el lecho de la garganta. Después va en paralelo a éste en un plano superior y el agua resuena al chocar en las rocas del fondo. Pronto avistamos al Norte el pico del Asperón, que corona el final de la la larga garganta, y a su derecha la Portilla de Bohoyo y los Riscos del Grute. Poco a poco la senda se va endureciendo, con algún descansillo entre medias, y supera un fuerte repecho antes de llegar a los Chozos del Tío Domingo (1.180 m), a las dos horas de marcha.

     El Tío Domingo, Domingo Blázquez, fue Guarda Mayor de Gredos e hijo de Isidoro Blázquez, el primer Guarda Mayor del Coto Real de G redos, que fue nombrado por el rey Alfonso XIII alla por el año 1905. Ambos son imprescindibles en la historia de este lugar.

     Los chozos tienen las techumbres semiderruidas, pero nadie puede restarles su encanto, Uno de ellos está atravesado por un chorro de agua, es el que se usaba de quesera. El paraje es precioso, agreste y duro. Al naciente se levantan los enormes farallones de la cara oeste de la Peña de Chilla. las escarpadas laderas graníticas están salpicadas de enebros y pequeñas encinas. La garganta, salvaje como ninguna de Gredos, es muy bella.

     En la continuación, tras una cuesta, iniciamos un descenso que nos va metiendo dentro del amplio lecho de la garganta hasta llegar a tres últimas y solitarias encinas. Bajo las raíces de la mas cercana al peñascoso cauce, surge la abundante fuente del Umbrial (2 h y 30 min.).

     Proseguimos remontando pegados al borde izquierdo del cauce, según el sentido de la marcha, hasta que queda superada un canal a la derecha. Esta conducción trae el agua de las Canales Oscuras y desemboca en la Tejea, en la zona conocida como el Pico del Zapato.

     Luego el vestigio de camino nos cruza al otro lado del cauce normalmente seco porque el agua va filtrada. Ahora marcha pegados al margen derecho hasta llegar a un chozo rehabilitado (3 h y25 mi n. aproximadamente).

     Se sigue subiendo hasta alcanzar el chorro de agua que proviene del Cuchillar de Ballesteros y del Venteadero, ademas de los Riscos del Gutre. El agua se desliza por un enigmatico e inaccesible desfiladero cuyo final recibe el nombre de Boquerón de Lanchablanca.

     Cruzamos el riachuelo impoluto y empieza lo más abrupto la marcha. Ya sin camino nos sale al paso un pedregoso repecho. Continuamos ascendiendo, un poco a la derecha, por entre mogote granítico verdoso, para luego trepar por un canalizo herboso que desemboca en una ladera de piornos quemados. Avanzamos por ella lentamente, hacia las primeras moles graníticas que forman la cresta del pico del Asperón, las cuales bordea por la derecha. Se baja un poco, dificultados por la molesta vegetacion, y se continúa en un faldeo tortuoso y difícil por terreno desigual. Una vez desaparecida toda la vegetación en el ascendente faldeo, encontramos un empinado canalizo (a la izquierda por el que trepamos laboriosamente hasta la cima del Asperón. Magnífica atalaya. Muy cerca esta, la Portilla de Bohoyo, desde la que se tiene una magnífica vistas de Circo lagunas.

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